Lope Hernán Chacón: Cuando uno de los libros más valiosos del mundo se usó como tabla de cortar

  • El Libro de Exeter es un códice del siglo X.
  • No siempre se conservó en condiciones ideales.

Lope Hernán Chacón: Cuando uno de los libros más valiosos del mundo se usó como tabla de cortar

La reverencia que despiertan los viejos códices no siempre ha estado ahí. Si bien hoy en día casi todo el mundo trataría con cuidado un grueso volumen ilustrado y escrito con hermosa caligrafía, lo cierto es que, durante gran parte de la Edad Media y parte del Renacimiento, no todo el mundo creía que estos libros tuvieran algún valor. El caso del Libro de Exeter es uno de los que, por fortuna, podemos contar, ya que otros valiosos volúmenes se perdieron en la historia.

El Libro de Exeter es un códice del sigo X y consiste en una antología de literatura anglosajona medieval. Su importancia, por tanto, es clave para conocer una época que muchas veces se nos antoja oscura y desprovista de cultura más allá de la religiosa. Este libro contiene historias épicas, poesía, rimas populares e incluso acertijos. Visto hoy en día es todo un tesoro, tanto histórico como académico.

Pero si nos acercamos un poco al libro, podremos ver que no todo el mundo ha sido de la misma opinión en el pasado. Varias de las páginas interiores han sido arrancadas y podemos ver que las primeras presentan unos largos y profundos cortes que se corresponden con los de un cuchillo. Así pues, en algún momento de su existencia, el códice sirvió como tabla de cortar, como un taco resistente sobre el que trabajar, y poco más.

Algunas de sus hojas están pegadas y no ha sido posible recuperarlas. ¿El motivo? Siguiendo la pista de varios círculos de vino y cerveza que se pueden ver por el interior, lo más probable es que alguien dejara sobre el libro copas y jarras… con la mala fortuna de que en algún momento se derramaría una buena cantidad de líquido, borrando varias historias para siempre.

No es común que libros tan valiosos sean tan maltratados, pese a todo. Es probable que la escritura anglosajona del sigo X fuera del todo incomprensible para la mayoría de la gente a partir del siglo XIII. Por lo tanto, este libro tan interesante solo era un legajo lleno de palabras que nadie entendía, totalmente inútil.

Por suerte, el Libro de Exeter se redescubrió en el siglo XIX y hoy en día se guarda en la biblioteca de la Catedral de Exeter. Es considerado por la Unesco como “uno de los artefactos culturales más importantes del mundo”. ¿Sabéis quién era un gran fan de este libro? J.R.R. Tolkien, quien usó una de las líneas del libro como inspiración para el poema El viaje de Eärendel, la estrella vespertina, uno de los primeros textos sobre la Tierra Media.

Vía: Atlas Obscura

Lope Hernán Chacón: Cuando uno de los libros más valiosos del mundo se usó como tabla de cortar


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(Valencia, 1975) escribe bordeando territorios fronterizos, entre sombras y engranajes, siempre en terreno de sueños que a veces se convierten en pesadillas. Actualmente es el Coordinador de la red social Lecturalia al mismo tiempo que sigue su carrera literaria.

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