Lope Hernán Chacón: ENCUENTROS DE LECTURAS: Mujica Láinez. Sergio

Lope Hernán Chacón: ENCUENTROS DE LECTURAS: Mujica Láinez. Sergio

Manuel Mujica Láinez.

Sergio.

Prólogo de Luis Antonio de Villena.

Drácena. Madrid, 2018.

“Ese fue siempre el destino de Sergio Londres: huir”, se lee en Sergio, la novela que Manuel Mujica Láinez publicó en 1976, editada ahora por primera vez en España por Drácena con un prólogo –‘Perturbaciones de la belleza’- de Luis Antonio de Villena, que la define como “un canto a la belleza moceril, a la bendita ambigüedad que se resuelve en lo masculino.”

Su trama argumental se construye sobre una peripecia continua de lances amorosos y enredos a través de una galería de personajes singulares y excéntricos en torno al objeto de deseo y posesión representado por Sergio Londres, que -como explica Villena- “para los otros -masculino o femenino- es una continua salvación, algo así como la posesión del Ángel.” 

Desarrollada con mucha agilidad y un fluido ritmo narrativo, en la novela se suceden situaciones y personajes desde la efectista aparición del adolescente protagonista, sonámbulo, desnudo y erecto a los 13 años en una siesta de hotel y ante la asombrada mirada de un grupo de clientes, hasta el trágico desenlace en el que muere ocho años después acribillado por las balas junto a Juan Malthus, el amigo que ya era su pareja estable.

Entre esos dos episodios, de la mano de un Mujica Láinez que demuestra aquí también la calidad de su prosa y su capacidad para la creación de personajes hondos y complejos,  el esplendor y el tormento de la belleza y sus conflictivas consecuencias indeseables en torno a un protagonista que, con la misma mirada melancólica de sus ojos azules que Tadzio en La muerte en Venecia, es objeto de acechos y asedios de varia intención, del acoso de hombres y mujeres de muy diversa edad y talante: Madame Aupick, una pianista viuda de la que acaba huyendo un año después; un fraile franciscano que lo confunde con el Poverello de Asís en su desnudez descalza y mendicante y con el que está tres años en un seminario donde nadie lo incomoda y donde descubre la masturbación; Mr. Light, predicador hipócrita y puritano que intenta abusar de él; un pas de quatre con el playboy José Luis Moreno; un trío con los hermanos Juan y Soledad Malthus….

Con una ambigüedad constante entre el deseo y la repugnancia, entre la belleza y la violencia, el humor y la tragedia, Sergio se articula sobre una sucesión de huidas que le llevan al final de su destino trágico en una novela escrita con la agilidad elegante de la prosa de Mujica Láinez. 

Todo un acierto su recuperación.

Santos Domínguez

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