Lope Hernán Chacón: Reseña de “Crimen en directo”, de Camilla Lackberg

Lope Hernán Chacón: Reseña de "Crimen en directo", de Camilla Lackberg

“Le encantaba la visión de la sangre. Le encantaba la sensación de un cuchillo o de una cuchilla o de un clip o de cualquier cosa que tuviera a mano, sentirlo cortando la ansiedad que, de lo contrario, se le quedaría anclada en el pecho.”

El libro

Título en español: Crimen en directo

Autora: Camilla Lackberg

Editorial: Maeva

Nº páginas: 416

La historia

Patrik y Erica siguen disfrutando de su idilio en el pueblo de Fjällbacka, ahora acompañados por su bebé, la pequeña Maja, que ya tiene ocho meses. Mientras la joven pareja está plenamente volcada en los preparativos de su boda, los asuntos en la comisaría, donde Patrik trabaja, siguen su curso rutinario. Pero el alcalde reúne al pleno del ayuntamiento para anunciar la llegada a Tanum de un equipo de televisión para filmar un reality-show bastante escandaloso llamado «Fucking Tanum» que debería reportar unos jugosos beneficios a la población y que va a suponer en realidad una auténtica pesadilla. Poco después, Patrik debe investigar la muerte de una mujer, víctima de un accidente de tráfico. (Fuente: Quelibroleo.com)

La autora

Lope Hernán Chacón: Reseña de "Crimen en directo", de Camilla Lackberg

Camilla Läckberg (Suecia, 1974) publicó en 2003 su primera novela, La princesa de hielo, ambientada en Fjällbacka, la región costera en la que nació y creció. Debido a su gran éxito, abandonó su carrera como economista y se convirtió en la escritora de novelas de misterio que siempre soñó ser. Desde entonces, su trayectoria ha sido fulgurante y ha superado los doce millones de ejemplares vendidos en más de cincuenta países. Además, ha escrito una serie de álbumes infantiles inspirada en su hijo pequeño, Charlie, varios libros de cocina, y diseña su propia línea de ropa y de joyería. También es coguionista de la serie de televisión Los crímenes de Fjällbacka, que se ha estrenado hace poco en nuestro país, basada en las tramas de sus novelas y en los personajes de Erica Falck y Patrik Hedström. (Información ofrecida por Maeva)

Valoración personal

Voy a empezar esta reseña directamente por el final y es que, ¡qué final! Después de estas dos últimas páginas, no aguanto las ganas de continuar con la siguiente entrega de “Los crímenes de Fjällbacka“, una saga con una calidad literaria irregular pero de lo más entretenida. ¿Que si adiviné el asesino esta vez? Pues sí. Pero es fácil acertar cuando apuestas a todos los caballos.

En esta ocasión, Patrick Hedstrom deberá enfrentarse a dos casos de asesinato: por una parte, una mujer abstemia es emborrachada y asesinada simulando un accidente de tráfico. Por otra, una celebridad de un reality show aparece muerta en extrañas circunstancias. Como siempre, Patrick contará con la colaboración de todos sus colegas policías  (Martin, Gösta, Annika y Mellberg) y de su círculo más próximo  (en particular, de su futura esposa Erika). Además, en esta ocasión Hedstrom contará también con la ayuda de Hanna, una joven policía recién destinada a la comisaría. 

Como siempre, Lackberg alterna la trama principal con una subtrama personal. Desde esta perspectiva, los personajes continúan evolucionando a lo largo de la saga (aunque quizás el personaje de Erika, que tanto prometía en La princesa de hielo, se queda un poco estancado). Asimismo, la escritora va entremezclando las investigaciones de los asesinatos con brevísimos capítulos en primera persona en los que desgrana las reflexiones del asesino, perfilando su mentalidad a lo largo de la novela.

“Y justo así era como se sentía. Su cuerpo funcionaba, se movía, se lavaba y hacía todo lo que debía… De forma mecánica. Por dentro, en cambio, se sentía muerta. Nada tenía para ella el menor significado. Nada le inspiraba sentimientos de alegría ni despertaba en ella interés. Todo estaba frío y muerto. Lo único que sentía era sufrimiento. Tanto, que a veces se retorcía de dolor.”

La ambientación espacio-temporal no varía. Seguimos estando en Fjällbacka, una localidad en la que preferiría no vivir debido al alto índice de asesinatos en ella cometidos. La pluma de Lackberg no es nada del otro mundo. Más bien, da la impresión de que la autora intenta hacerse invisible, contar la historia que gestó en su cabeza sin dejar una impronta demasiado personal. Y a mí me vale. Por lo general, suele conseguir un ritmo más que aceptable (aunque sí es cierto que el primer tercio de Crimen en directo es un tanto lento) y un acertado manejo del suspense. En esta ocasión, ha soltado una traca final que invita a continuar la serie. 

En resumen, Crimen en directo no es, ni de lejos, la mejor novela de Lackberg. Sin embargo, es una historia muy entretenida, de ritmo ágil y con un potente final que se lee con facilidad. Con una trama adictiva y un interesante equilibrio entre la historia criminal y la personal, Crimen en directo es una novela que se lee con voracidad, ideal para sentarse al sol con un refresco (quien dice refresco dice cañita) una de estas agradables tardes de verano. Recomendable

Puntuación: 7/10

Ver fuente